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SALUD

El sistema sanitario de Estados Unidos es el peor del mundo desarrollado.

El sistema sanitario de Estados Unidos ha sido objeto de un intenso debate en la última década. Aun así, una constante ha sido su mal funcionamiento, que ha sido clasificado como el más necesitado entre las naciones desarrolladas por quinta vez, según una evaluación del Commonwealth Fund de 2014. El Reino Unido quedó en primer lugar, y Suiza en segundo.

Estados Unidos se compara con otros diez países en el informe del Fondo de la Commonwealth: Países Bajos, Suiza y Nueva Zelanda. El Reino Unido se considera superior en función de diversas variables. Entre ellas, el acceso a los médicos y la calidad de la atención en todo el país. Las conclusiones del estudio se basan en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la Organización Mundial de la Salud y entrevistas a médicos y pacientes.

Según la investigación, a pesar de tener el sistema sanitario más caro del mundo, Estados Unidos ocupa el último lugar en términos de “eficiencia, igualdad y resultados”. El hecho de que el alto índice de gasto en seguros no es proporcional a la satisfacción de los pacientes ni a la calidad del servicio. Según la investigación, los elevados gastos de bolsillo y las lagunas de cobertura “socavan los esfuerzos realizados en Estados Unidos para mejorar la coordinación de la atención”, según el estudio.

La conclusión más llamativa del informe es la necesidad de equidad en todo el país. “Las disparidades en el acceso a la atención sanitaria apuntan a la necesidad de ampliar los seguros para cubrir a los no asegurados y garantizar que todos los estadounidenses tengan un hogar médico”, afirmaba. La falta de atención sanitaria universal se citaba como una de las principales diferencias entre Estados Unidos y otras naciones industrializadas.

A pesar de estos defectos, la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible ha introducido muchas reformas, entre ellas nuevas bases de datos transparentes y ayudas financieras para que las familias de ingresos bajos y medios obtengan cobertura. La investigación añade: “Estas iniciativas ayudarán sin duda a los médicos a prestar una atención más eficaz y eficiente.”