Inicio
Blog

Atención sanitaria

Covid-19 acelera la revolución sanitaria de la IA.

BlueDot, una plataforma de inteligencia artificial, detectó una irregularidad en la Nochevieja del año pasado. En Wuhan, China, descubrió un grupo de casos de neumonía atípica. BlueDot, situada en Toronto (Canadá), rastrea, localiza e informa sobre la propagación de enfermedades infecciosas mediante el procesamiento del lenguaje natural y el aprendizaje automático. Sus avisos se envían a muchos clientes, entre ellos organizaciones de atención sanitaria, gubernamentales, empresariales y de salud pública. Descubrió el Covid-19 nueve días antes de que la Organización Mundial de la Salud emitiera un comunicado en el que advertía a la población de la aparición de un nuevo coronavirus.

La función de BlueDot en la detección del brote fue un ejemplo pionero de intervención de la IA. Fue empleada para la predicción, el cribado, las alertas de contacto, la agilización de los diagnósticos, la entrega automatizada y el desarrollo de medicamentos en el laboratorio.

A medida que la pandemia se ha ido extendiendo por todo el mundo, han surgido nuevas aplicaciones de IA en diversos entornos. En Corea del Sur, la mensajería basada en la localización ha demostrado ser un arma eficaz en la lucha contra la propagación de la enfermedad. Nueve de cada diez surcoreanos han recibido textos de emergencia basados en la localización que les alertan cuando están cerca de un caso confirmado.

Según la empresa, Alibaba anunció un programa de IA en China que puede diagnosticar casos sospechosos con un 96% de precisión en 20 segundos (casi 45 veces más rápido que la detección humana). Los coches autónomos se desplegaron inmediatamente en situaciones en las que los humanos habrían sido demasiado arriesgados. Los robots llevaron alimentos, medicinas y productos a los pacientes de los hospitales y a las familias aisladas de las provincias chinas de Hubei y Guangdong, muchas de las cuales habían perdido al sostén de la familia a causa de la enfermedad. Expertos informáticos de California están desarrollando herramientas para vigilar a distancia la salud de los ancianos en sus casas y enviar notificaciones si enferman de Covid-19 u otras enfermedades.

BlueDot, una plataforma de inteligencia artificial, detectó una irregularidad en la Nochevieja del año pasado. En Wuhan, China, descubrió un grupo de casos de neumonía atípica. BlueDot, situada en Toronto (Canadá), rastrea, localiza e informa sobre la propagación de enfermedades infecciosas mediante el procesamiento del lenguaje natural y el aprendizaje automático. Sus avisos se envían a muchos clientes, entre ellos organizaciones de atención sanitaria, gubernamentales, empresariales y de salud pública. Descubrió el Covid-19 nueve días antes de que la Organización Mundial de la Salud emitiera un comunicado en el que advertía a la población de la aparición de un nuevo coronavirus.

La función de BlueDot en la detección del brote fue un ejemplo pionero de intervención de la IA. Se empleó para la predicción, el cribado, las alertas de contacto, la agilización de los diagnósticos, la entrega automatizada y el desarrollo de medicamentos en el laboratorio.

A medida que la pandemia se ha ido extendiendo por todo el mundo, han surgido nuevas aplicaciones de IA en diversos ámbitos. En Corea del Sur, la mensajería basada en la localización ha demostrado ser un arma eficaz en la lucha contra la propagación de la enfermedad. Nueve de cada diez surcoreanos han recibido textos de emergencia basados en la localización que les alertan cuando están cerca de un caso confirmado.

Según la empresa, Alibaba anunció un programa de IA en China que puede diagnosticar casos sospechosos con un 96% de precisión en 20 segundos (casi 45 veces más rápido que la detección humana). Los coches autónomos se desplegaron inmediatamente en situaciones en las que los humanos habrían sido demasiado arriesgados. Los robots llevaron alimentos, medicinas y productos a los pacientes de los hospitales y a las familias aisladas de las provincias chinas de Hubei y Guangdong, muchas de las cuales habían perdido al sostén de la familia a causa de la enfermedad. Expertos informáticos de California están desarrollando herramientas para vigilar a distancia la salud de los ancianos en sus casas y enviar notificaciones si enferman de Covid-19 u otras enfermedades.

BlueDot, una plataforma de inteligencia artificial, detectó una irregularidad en la Nochevieja del año pasado. En Wuhan, China, descubrió un grupo de casos de neumonía atípica. BlueDot, situada en Toronto (Canadá), rastrea, localiza e informa sobre la propagación de enfermedades infecciosas mediante el procesamiento del lenguaje natural y el aprendizaje automático. Sus avisos se envían a muchos clientes, entre ellos organizaciones de atención sanitaria, gubernamentales, empresariales y de salud pública. Descubrió el Covid-19 nueve días antes de que la Organización Mundial de la Salud emitiera un comunicado en el que advertía a la población de la aparición de un nuevo coronavirus.

La inteligencia artificial ya ha desempeñado un papel útil, aunque fragmentario, en muchas facetas de la campaña mundial contra el coronavirus. La función de BlueDot en la detección del brote fue un ejemplo pionero de intervención de la IA. Se empleó para la predicción, el cribado, las alertas de contacto, la agilización de los diagnósticos, la entrega automatizada y el desarrollo de medicamentos en el laboratorio.

A medida que la pandemia se ha ido extendiendo por todo el mundo, han surgido nuevas aplicaciones de IA en diversos entornos. En Corea del Sur, la mensajería basada en la localización ha demostrado ser un arma eficaz en la lucha contra la propagación de la enfermedad. Nueve de cada diez surcoreanos han recibido textos de emergencia basados en la localización que les alertan cuando están cerca de un caso confirmado.

Según la empresa, Alibaba anunció un programa de IA en China que puede diagnosticar casos sospechosos con un 96% de precisión en 20 segundos (casi 45 veces más rápido que la detección humana). Los coches autónomos se desplegaron inmediatamente en situaciones en las que los humanos habrían sido demasiado arriesgados. Los robots llevaron alimentos, medicinas y productos a los pacientes de los hospitales y a las familias aisladas de las provincias chinas de Hubei y Guangdong, muchas de las cuales habían perdido al sostén de la familia a causa de la enfermedad. Expertos informáticos de California están desarrollando herramientas para vigilar a distancia la salud de los ancianos en sus hogares y enviar notificaciones si enferman de Covid-19 u otras enfermedades.